Las doncellas de El Greco y Goya

Ya han pasado dos meses desde la trágica noticia de su separación. La muerte de su padre fue la causante del suceso y aún hoy sus hijas no dan crédito a lo que está sucediendo. Nadie entiende el amor y la fidelidad que tienen a aquellas obras que durante toda su vida les pertenecieron. Y, ahora, quieren arrebatárselas de sus brazos.

Velázquez, Sorolla o Rembrandt nunca les dieron tantas alegrías. Ellas guardan los recuerdos y los momentos felices que El Greco y Goya les hicieron pasar mientras los tuvieron cerca. El patriarca de la familia, su padre, que en paz descanse, nunca aprobó dicha relación. Su intención siempre fue separar a sus hijas de aquellos hombres, quizás porque no les convenían, y tuvo que esperar hasta su muerte para ganar la batalla.

En su lecho de muerte, Julio Muñoz Ramonet, vendió el amor de sus hijas a la ciudad de Barcelona. Pero ellas, no menos testarudas que su difunto padre, aún hoy siguen luchando por aquello en lo que más creen: en el amor fiel y absoluto.

Están siendo épocas difíciles para las cuatro doncellas que, poco a poco, ven cómo la decisión y determinación de su padre podrá acabar con su historia de amor. Ahora no les queda otra que luchar por aquello que da sentido a su vida. ¡Ni las multas ni los interrogatorios a los que las someterán podrán romper el hechizo de amor al que están sometidas! Están dispuestas a luchar por aquello que les pertenece y nadie se lo impedirá.

Las cuatro saben que en cualquier momento las autoridades irrumpirán en sus aposentos, pero están preparadas y dispuestas a luchar. ¡El Greco y Goya dan sentido a sus vidas y nadie podrá arrebatarles aquello que es suyo!

Barcelona no entiende lo que han vivido junto a esas obras. Noches a la luz de las velas, tardes lluviosas sentadas frente a aquellos retratos, confesiones, peleas, risas, llantos… sin ellos, su vida carecería de sentido.

Es un amor correspondido, con sus idas y venidas, con buenos y malos momentos. Una atracción fatal a lo Dorian Gray o una historia de amor a lo Romeo y Julieta. Las paredes de esa habitación quedarían desnudas y sin vida sin ellos. ¿Qué será de ellas? ¿Podrán volver a creer en el amor? Son preguntas que se hacen cada día sabiendo siempre cuál será la respuesta. ¿Es amor u obsesión? Se preguntan las unas a las otras. ¿Deberíamos dejar de luchar por aquello que da sentido a nuestra vida? ¿Hemos de compartir nuestro amor con nuestros conciudadanos? ¡No, eso nunca! Quizás la única opción que les queda es morir junto a aquellas obras: la destrucción de El Greco y Goya y la muerte de las cuatro hermanas acabaría con el dolor y sufrimiento que soportan cada día que pasa.

La realidad es que esta historia de amor tiene fecha de caducidad. En el amor, a veces, no todo vale.

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