Edición #043 – septiembre’15

Las incubadoras para bebés prematuros son máquinas complicadas y prohibitivamente caras para zonas pobres. Por eso unos estudiantes de diseño de Stanford se las replantearon hace poco. Investigaron el problema desde cero: estudiaron al usuario final en todos los aspectos y, sabiendo que la gran mayoría de bebés prematuros necesitan, básicamente, calor, crearon una incubadora muy sencilla que requiere poca energía y que vale menos del uno por ciento de lo que cuesta la máquina tradicional.

Hi ha un terme bastant cutre que circula pel món dels emprenedors: 10x thinking. Sosté que a vegades és més fácil fer que una cosa sigui 10 cops millor que no pas un 10% millor. Es tracta de buscar una nova solució revolucionària enlloc d’adaptar la solució de sempre. Argumenta que, tot i crear quelcom totalment nou, pot arribar a funcionar més bé i costar menys que ajustar un producte que ja existeix.

But whether you tweak, hack or start from scratch, you must first arrive at a complete understanding of the problem, which brings us back to Barcelona: Nobody knows it better than we Barcelonins. Nobody can design better local solutions than we Barcelonins can. We even have the Fab Lab and Ateneus de Creación to help us with the prototyping (see p.8). Should we start with a moto-silencer and a pop-up public bathroom with an exterior park bench extension?

Let’s get (back) to work.