Feliz 2018: El futuro no es pepero ni comunista, es naranja celestial

Este es un mensaje institucional de la Real Orden del Upper Diagonal para conmemorar el Nuevo Año:

Feliz Año, ciudadanos del Upper Diagonal. Feliz año también a todos los esclavos, proletarios, payeses y habitantes varios de Tractorluña. Dudamos que esta misiva llegue a vuestros buzones. Pero si así fuera, debéis saber que apreciamos el fruto de vuestro trabajo explotado. Seguid votándonos como hasta ahora.

Para este año seguiremos trabajando en los tres ejes que estructuran nuestras vidas. Algunas novedades y recomendaciones al respecto:

Ingeniería fiscal. Una y otra vez el populismo y la demagogia comunista amenazan con coartar la libertad de movimientos de nuestros capitales, y con ellos, nuestra propia libertad. Los Panama Papers, primero, y los Paradise Papers, ahora, intentan someternos al yugo de la exposición y la vergüenza. No lo conseguirán, por supuesto, porque el Legislador es nuestro, así como las colonias de ultramar. Pero la información de nuestros paraderos daña nuestra imagen y pone en peligro nuestras riquezas legítimamente amasadas. Algunos ilustres patriotas han sido expuestos en los medios bajo titulares difamatorios, vendidos como carne cruda y servidos en bandeja para un vulgo babeante. Nos les demos ese placer. Sed cuidadosos, pues, y no escatiméis en abogados. Adjuntamos para vuestra información en el Anexo I el listado actualizado de países obedientes.

Belleza y Moda. Sabéis que cuando haya el elixir de la vida eterna nosotros seremos los primeros en tenerlo. Sin embargo, hasta que llegue ese día, debemos distinguirnos del pueblo llano, de sus ropajes tediosos y su tez oscurecida por el carbón de las minas. Las pasarelas de Paris y New York son un must. Evitad los grandes centros comerciales. Para los varones, recordad: trajes a medida para hombres de bien. El azul marino nunca pasa de moda si se acompaña de algún distinguido reloj de marca. Vosotras no debéis descuidar los ejercicios matutinos de healthy-veggy-super-yogui. Somos, y debemos seguir siendo, referencias de belleza. Si te acercas a los cuarenta, no olvides hacer tu pase por el cirujano plástico. En el Anexo II encontrarás nuestros centros profesionales de referencia. Por último: nuestros retoños se distinguen por la impoluta brillantez de sus uniformes, así como el peinado champignón para ellos (del francés, entre campeón y champiñón) y las trencitas y lacitos para ellas. Que por algo hay niños y niñas.

Poder. Sabéis bien que todos son contingentes, excepto nosotros, que somos necesarios. Hace unos pocos años convenimos que, si bien el poder real ya está en nuestras manos, el poder político es terco, y algunas veces no se deja domar. Pero este 2018 estamos de enhorabuena. Necesitábamos un partido político que frenara el mal naciente de la turba enfurecida, y lo hemos conseguido (en el Anexo III encontrarás el número de cuenta al que mandar las donaciones). Se acaba una era, la nueva os espera. ¿Y qué papel es el nuestro?, os preguntaréis. El mismo que siempre fue, pero sin necesidad de escondernos. Amigos, hemos ganado las elecciones. Y mientras Barcelona se va tiñendo de un naranja celestial, gocemos de esta dulce victoria. Arrebatémosles lo poco que les queda, porque ahora ya podemos cantar, orgullosos: “¡Yo soy catalán, catalán, catalán!”.

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