La injusticia del Pla Caufec

placaufec

¡Hay que ver lo que se aprende saliendo de casa! Sí, sí… se aprende muchísimo. Que resulta que me he enterado que la Injusticia va por ahí suelta merodeando a la gente de a pie. Y además resulta que se la ve mucho con uno que se hace llamar Poder. ¡Pero es que esto se lo dan ya a cualquiera! Y es que supe hace poco de un caso sonadísimo.

Y no tiene pérdida… Pero bueno, no os creáis que me lo invento ¿eh? Que he estado en la sala del juicio y me enterado de tooodo lo que pasó. No sé si lo habréis oído pero hace poco seis chicos de estos que visten un poco hippiey que defienden la naturaleza como si les fuera la vida, han sido juzgados aquí en Hospitalet por desórdenes públicos y atentado a la autoridad, ojo al dato. Les han hecho contar lo que hicieron ahora hace 7 años. ¿Te imaginas? Detalles de lo que hiciste un día hace ya tanto tiempo… Por suerte había fotos y vídeos de lo ocurrido.

Y es que estos chicos asistieron en 2007 a una manifestación que se hizo en Esplugues para defender la sierra de Collserola de un plan urbanístico que se quería poner en marcha, almenos ellos iban a eso. Lo digo porque había otros que lo que querían era que ese plan, que es el Pla Caufec, diese hogar a personas sin recursos y tal, esas cosas de izquierdas. El Plan ya rondaba por algunas cabezas en torno a 1991 y ya desde entonces contaba también con la oposición vecinal. En un principio sólo se trataba de soterrar líneas de alta tensión, pero poco después el proyecto cambió de manos y el nuevo propietario le vio mucho más “potencial”. El megaproyecto pasó a llamarse Puerta Barcelona e incluyó todo tipo de construcciones: viviendas de lujo, oficinas e incluso un gran centro comercial que despertó todo el enfurecimiento de los pequeños locales de Esplugues y de muchas otras personas… y todas ellas se unieron en una protesta en 2007, así que volvamos a ella.

Como en toda manifestación que se preste, ahí estaba la policía, cortando carriles de tranvía y parando los coches. El capo de la operación de ese día era Antonio (bueno el nombre sí me lo invento, pero es que así es más fácil explicarlo). No sabemos qué le pasaría a Antonio durante la manifestación pero se ve que se fue un poco capficat para casa. La verdad es que todo fue estupendamente y no hubo más que algún pequeño incidente sin importancia (así lo han contado los manifestantes y los acusados durante el juicio). Incluso fue una protesta divertida -almenos si te gustan los payasos-, porque muchos manifestantes iban disfrazados. Aún así Antonio quiso, con el Poder que le ha sido concedido, denunciar a alguien y escogió a cinco personas que reconoció durante la manifestación. ¡Pero sin tomarles la identificación al momento! Ya los conocía de otras manifestaciones y estaba seguro de haberlos visto creando barullo – ¡sí, sí, aunque fuesen disfrazados y que dos de ellos fuesen gemelos, él los distinguía sin dificultades!- y, claro, los denunció por haber pegado a agentes y roto las bridas de unas vallas, tirar otras al suelo y pintar algunas señales. Además, esto no es todo, otro chico más fue incluido en el pack de encausados semanas después, cuando se topó por azar con otro agente en Cornellà y éste le vio la camiseta con el logo de la protesta.

Durante el macrojuicio de tres días los policías fueron narrando lo sucedido durante el “día D” pero sus historias no coincidían entre ellas. Las versiones de los agentes estaban basadas en informes que, a su vez, eran poco claros y tenían algunas irregularidades. ¡Así lo hicieron saber los abogados defensores, y el juez estuvo de acuerdo con ello! La defensa llegó a la conclusión que había que absolver a los seis encausados ya que no aparecían pruebas por ningún sitio que los inculparan. Incluso quedaba poco claro que algunas cosas pasaran realmente, como que los agentes hubiesen sido heridos, ya que no todos fueron visitados por médicos al momento ni el día después, sino pasado algún tiempo.

Con todo, la Fiscalía y la Generalitat, que defendía a los Mossos, llegaron al día de conclusiones con una idea en la cabeza. Había que meter a alguien en la cárcel por esa manifestación. Fiscalía creyó que con uno entre rejas bastaba. La Generalitat, en cambio, opinaba que tenían que ir dos.

Por suerte, al final la Justicia asomó por la puerta y el pasado día 18 la sentencia fue positiva para todos los encausados. Aún así, uno de ellos declaró que una pequeña pena ya la habían pagado durante todos estos años de espera.

Así que bueno, niños y niñas estad bien atentos porque, aunque esta historia acabara bien, se conoce que Injusticia y Poder siguen juntos y hay que ir con cuidado. Lo mejor, si me permitís el consejo, es pasar de ellos y luchar por vuestros ideales, aunque estos energúmenos intenten haceros cambiar de opinión. Hoy habéis conocido un gran ejemplo de ello, pero existen muchííííísimos y no todos con la misma suerte. Así que cuando veáis a éstos dos cogidos de la mano gritad bien alto y exigid a Justicia que aparezca y haga su trabajo, no os dejéis convencer y seguid dándolo todo por lo que creéis.

Written By
More from Laura Valls

Córrer per Barcelona? Ni boja!

Ja fa temps que m’escapo a córrer si les meves obligacions –...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *