Travesía artística: Algo supuestamente marítimo que algunos nunca volverán a repetir

David Foster Wallace, uno de los pocos escritores —junto a Derrida— que es capaz de convertir las notas a pie de página en la parte protagonista del texto, escribió a finales de los años noventa Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer. Lo supuestamente divertido consiste en una semana a bordo de un crucero que merodea por el Caribe con mar. Lo que nunca habría querido volver a hacer es dejarse malcriar por la amabilidad profesional y la diversión envasada al vacío de la brisa marina. Y es que disfrutar con las instrucciones de los folletos turísticos siempre da mucho que pensar. Una odisea mucho mayor, pero sin pisar el agua, es la que llevaría a cabo Martí Anson en 2005 dentro del difunto CASM al final de Las Ramblas.

Fitzcarraldo es la historia de una persona que construyó un velero dentro de un centro de arte durante 55 días, 8 horas al día, 5 días por semana a excepción de sábados y domingos. Alguien debería recordarnos que los fines de semana existen para no vivir trabajando. La particularidad de este velero es que su tamaño excedía en 5 centímetros la puerta de salida del centro de arte. Como solución, Martí Anson volvería a poner en práctica la primera fase de toda decisión salomónica: destruir el velero y sacarlo por partes. Para aquellos que estén pensando en la absurda inutilidad de este proceso, una recomendación: piensen en la utilidad real de aquellas actividades que realizan a cambio de dinero. Diez años más tarde, en 2015, Enric Farrés Duran se apuntaría a otro episodio artístico con barcos de por medio. El viaje frustrado parte de una misión abortada, la de Josep Pla intentando llegar a Francia desde Calella. A diferencia de Pla, Enric Farrés Duran sí consigue acercarse al país galo en una barca, profundizando en el tedio vacacional. Ahora bien, remolcado por otro barco más grande, con motor y capitaneado por el coleccionista Josep Inglada, lo cual podría decirnos mucho de cómo funciona el arte. De todas maneras, si hay una travesía artística que nos conmueve a todos, esa es la de Bas Jan Ader, que entró en el mar para nunca salir de él.

Visita la exposición actual de Martí Anson: “Se vende plaza de parking”, en la Galeria Estrany-de la Mota @ Passatge Mercader 18 · Hasta el 17.06.16

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