Barceloneta vs. turismo masivo #3

Tercera parte de la conversación con los vecinos de la Barceloneta, representados en esta ocasión por Oriol Casabella, indignados con el turismo masivo. Puedes leer las dos primeras partes en nuestra página dedicada al turismo masivo.

¿Qué os pareció la reacción de Ayuntamiento a las protestas en Barceloneta? Nos pareció fatal. Aparte de que vinieran los medios, teníamos una reunión con la regidora el 2 de septiembre, que habíamos acordado después de reunirnos con Airbnb, y no la adelantó. Salimos en la tele diciendo que no daba la cara y entonces sí, la movió. Sus declaraciones antes fueron: ‘seguiremos con lo establecido’ y el barrio se la comió. Aún así vino a la reunión de la asociación de vecinos, con un par. Pero no puedes ir a los leones sin un trozo de bistec. Las mesuras que comunicó eran policía e inspecciones, cosas que nosotros ya dijimos. Cuando nos habían preguntado qué queríamos, dijimos: primero, radiografía piso a piso para saber realmente todos los apartamentos turísticos que hay y qué hay dentro. Y segundo, más poli para controlar el incivismo. Pero era un parche, porque este es un problema más profundo. No se puede hacer una limpieza de cutis. La regidora vino a la reunión a pecho descubierto con estas mesuras como si fuera la panacea. Ladraba y tuvo que salir a gritos de ‘dimisión’.

¿Cómo siguió la situación? La regidora estaba desautorizada y queríamos hablar con el alcalde.

Ahí estabais en la cresta de la ola… Sí, pensamos en que podíamos saltar. Me chivaron que estaba en Menorca y salí en la tele diciendo ‘es vergonzoso, queremos que deje sus vacaciones porque tiene un problema grave en Barcelona y no viene’.

Así que vino y os reunisteis con él. Sí, en dos semanas. Se comprometió a una reunión mensual. Dijo ‘estic amb vosaltres‘. El problema con Trias es que como es tierno como tu puto abuelo no le puedes meter caña. Nosotros repartíamos la portavocía entre los vecinos, que no fuera uno, somos todos. Todo el mundo se hizo partícipe, unos llevaban facebook, otros hacían vídeos… estábamos motivados. El alcalde tiene la manía de ir a por responsables, no entiende que somos todos. Es su forma de entender la política. Y todo el rato me miraba. Ven difícil atajar un grupo y buscan la cara conocida. Todo se giraba para mirarme y me ponía en un punto de tensión, porque me catalogaba.

¿Cómo salís de esa reunión? Trias promete mano dura, inspecciones. Nosotros le planteamos también el problema de las webs, si buscaba todos los anuncios que estaban publicados y cerraba las páginas donde se anunciaban los apartamentos ilegales, solucionaba el 80 por ciento del problema. Empezó a decir que eso era competencia de la Generalitat. Se han cerrado algunas y a Airbnb le cayó una multa de 30.000 euros. Pero veíamos que nos tomaban el pelo. Queremos más contundencia.

¿Empezaron las inspecciones? Con tres patrullas. En octubre terminaron.

¿Cuántos pisos se han cerrado? Aún no lo sabemos.

¿Habéis tenido más reuniones con Trias? Llevamos dos. Nos explica el proceso: si se detecta que un piso es turístico y sin licencia, multa. Pero tienes un plazo para demostrar que no lo es y todo va muy lento. La multa es administrativa, así que te inventas cualquier vínculo con la persona que estaba en tu piso y te la quitas. Además, mientras la multa y el recurso se resuelven, los apartamentos siguen funcionando. Es un pitorreo. La multa tiene que ser contundente y la ley tiene que ir más rápido. Así que le pedimos una reunión con la Directora General de Turismo de Catalunya, Marian Muro. Nos gritaba. Flipé tanto que le dije ‘som persones, pots parlar be i amb educació’. Su respuesta fue que tenía controlados todos los pisos turísticos ilegales de Catalunya, pero que no podía cerrar nada porque es España la que tiene las competencias. Ahí dijimos ‘se acabó’. Vale de pasarse la pelota, porque Catalunya tiene una ley de pisos turísticos y Barcelona tenía que desarrollarla y no la ha hecho. ¿Qué sentido tiene llevarme a Madrid? ¿Tengo que hablar con Montoro?

¿Cómo evoluciona el tema con Trias después de esa reunión? Le pedimos una reunión para cambiar el modelo turístico y le pedimos que la Barceloneta entrara en el catálogo de patrimonio para protegerla más. Dijo que lo intentaría, pero que sería más adelanta, porque el Plan General Metropolitano se aprobaba ahora y no daba tiempo. Nos explica los problemas con las inspecciones, que tienen las manos atadas porque para traer polis al barrio desactivaron otros. Cogen polis para tenerlos 15 días en Barceloneta y hacer un lavado de cara. Aquellos días el barrio fue un estado policial. Nos preguntábamos ¿esto cuánto va a durar? ¿2 días? Era un golpe de imagen y esto no se soluciona así. Hay un problema de fondo. Al final, de la reunión sacamos un compromiso de cerrar los apartamentos ilegales y retirarle la licencia a los legales que no hicieran un buen uso. Y en esas estamos.

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