La idea del fanzine consistió en asistir a una sesión de esas de bukake y hacer unas fotos del asunto. Ya sabéis, “bukake”, eso que se hay en internet, eso de que varios tíos se sacan la polla y la orientan hacia una sola chica que se las pone en la boca o las masturba o se las mete dentro —o todo a la vez— hasta que todos los presentes se hayan corrido y la hayan dejado hecha un cuadro.

El planteamiento de es tremendamente interesante, echarle una mirada a ese fuera de campo que no se ve en los vídeos que se consumen por internet, esos momentos de espera, de miedo y de ridiculez que envuelven el rodaje de un bukake. Con un poco de la fascinación por el físico adolescente de Larry Clark, Davit Ruiz crea un mapa de un territorio compuesto por los blandos y apáticos cuerpos de todos esos tipos que se presentan al plató con la intención de eyacular sobre una desconocida. Recorremos salas frías, gestos apagados y miradas perdidas, todo con una abrumadora falta de erotismo. La iluminación y la puesta en escena me trasladan a esas escenas de The Office de Ricky Gervais, donde el falso documental mostraba la tristeza implícita en esa oficina, entre esas paredes, mesas, despachos, dispensadores de agua y tuppers. Un bukake como un trabajo de 9 a 6.

Las fotografías de Ruiz hacen un doble giro interesante en el que, precisamente, el acto del bukake —lo que veríamos normalmente en las películas pornográficas— no se nos es revelado, siempre oculto en los márgenes del plano, insinuado por unos pies de mujer, una cámara fotográfica o una corrida en un colchón.

Estas imágenes vienen intercaladas por un texto en el que Ruiz nos cuenta cómo ha llegado a entrar en contacto con este mundo, y con unos diálogos de ficción entre los asistentes al bukake que magnifican esta idea de tedio y desolación que transmiten las imágenes.

El fanzine es un medio ideal para este tipo de publicaciones, más ahora con la impresión digital o la risografía. Nunca comprenderé por qué los jóvenes fotógrafos aspiran a ser editados en editoriales en vez de lanzarse a autoeditarse sin control. He aquí un buen ejemplo.