Como esta columna ha sido escrita dos semanas antes de las elecciones, no sabemos quién ha tomado las riendas de nuestro país. Da igual, porque gracias a eso podemos adentrarnos en un divertidísimo juego de predicción. Sabemos que en el Upper las esperanzas están depositadas en el Trifachito de C’s + PP + VOX. Otrora tendríamos que añadir a Cunvergenciaiunió en la ecuación, pero ahora están tan perdidos que buscan el cepillo de dientes en la despensa. De los tres escenarios, tendréis que acertar a qué partido político han votado sus integrantes. Ya sé que es difícil distinguir entre diferentes tonalidades de transparente, pero si acertáis os llevaréis un extraordinario premio que, ya si eso, luego os cuento. ¡Vamos allá!

Escenario 1
—¡Oé, oé oé oé!



—¡Viva el Rey! ¡Viva España! ¡Viva Dios! ¡Vivan los cazadores, los hombres fuertes, viva la Virgen del Pilar, viva la bandera, viva Franco y cristo-Rey! Viva España, España y ehmmm…

—El Ejército, tío…

—Ah, sí. Lo siento. ¡Viva el Ejército! ¡Viva la Legión! ¡Viva, viva, viva!

—¡Muerte a las mujeres que quieren ser hombres, a los hombres endebles, a los zurdos por sentarse a la izquierda de Dios. Muerte a los vegetarianos, muerte a la inteligencia, muerte a los gatos!

—¿A los gatos?

—¿Nosotros somos de perros, no? Da igual. Gibraltar, ¡español!

—Eso, eso!

—…

Escenario 2
—Ay, querida. Qué felicidad la mía. Y qué felicidad la nuestra, también.

—Sí, porque somos una familia. Y España volverá a serlo, también.

—En efecto. Vuelve la pax eterna, aquella que tan injustamente nos fue arrebatada por los felones y los filoetarras. Hoy podremos volver a decir con orgullo que somos españoles.

—Él ha vuelto de la oscuridad para guiar a España en la senda del Bien. Le necesitábamos para unirnos otra vez en esta cruzada. Se acabaron los abortos gratis y vuelven las rotondas.

—Y, bueno… eso será bueno para el negocio, ¿verdad?

—Volverán los buenos tiempos, como te decía. Voy a construir esculturas gigantes en todas las rotondas del país. Que se jodan esos independentistas. Ahora van a saber quién manda. También voy a plantar un toro macho gigante en la plaza central de cada ciudad donde haya un lacito.

—¿Y las vacaciones…?

—Ya puedes ir sacando los billetes para Punta Cana. Nos vamos de vacaciones.

Escenario 3
—Buá, qué bien, al fin podremos ser ciudadanos de España y de Europa.

—¿Podemos ser catalanes, españoles y europeos?

—Sí, sí. Todo. Aunque, bueno, catalanes pero catalanes-españoles, ¿eh? No catalanes-catalanes.

—Claro, claro. Joder, qué bien.

—¿Y qué más?

—Bueno, ahora somos más libres.

—¿También?

—Sí, sí. Somos libres para alquilar vientres, somos libres para no pagar impuestos, libres para comprarnos todos los coches que queramos…

—¿Pero eso ya se podía antes, no?

—Sí pero ahora más.

—De puta madre.

—¿Oye, y crees que ahora también seremos libres de drogarnos libremente sin tener que escondernos en los lavabos de la oficina?

—No, cállate. Eso es de perroflautas.

¿Y bien? ¿Fácil, no?