En F.A.Q News los mitos urbanos, la conspiranoia, la mitología y la criptozoologia se dan la mano con el entramado urbanístico y social de Barcelona. Unas ‘Fake News’ con la historia secreta de la ciudad.

¿Por qué los indigentes borrachos de Poblenou saben tanto sobre del mar y los barcos? Es imposible volver de madrugada cerca de la playa de la Mar Bella y no encontrarse a uno.



Hemos recibido esta pregunta formulada tanto respecto a ancianos en la Mar Bella como en la Barceloneta. Con esa información, nuestro equipo ha dado con una teoría factible. No nos encontramos ante una organización secreta de marinos indigentes o un grupo de ecoterroristas náuticos octogenarios. Estos hombres son, en realidad, uno solo. Una leyenda barcelonesa encarnada, el Vell del Mar. Este ser mítico surgía del mar cada mañana bajo una apariencia humana diferente y pasaba el día paseando por playas barcelonesas, principalmente en la Mar Bella o la Barceloneta (cuando esta aún era la Illa de Maians y rezumaba vida marinera). Aunque su aspecto era cambiante, escogía aparecer como un hombre de avanzada edad y aspecto desaliñado, siempre descalzo y con un inequívoco olor a mar. Lo cual ayuda a construir la idea de nuestros lectores de que se trataría de diversos indigentes ancianos.

Tratando de resolver el enigma de su origen, la información se vuelve más críptica. Sus orígenes y motivaciones son desconocidos, pero se sabe que poseía vastos conocimientos marinos que compartía amablemente con aquellos con los que se cruzaba, así como el don de comunicarse con peces y gaviotas. Esta inusual habilidad, fácilmente confundible con un balbuceo etílico, junto a su sabiduría marina y su predisposición a compartirla, hace fácil imaginar porqué se le puede confundir con un borracho.

Queda un rasgo más asociado al misterio de este ser. Al caer la noche se adentraba en el mar y recuperaba su forma original, la de un ser humanoide con rasgos de seres marinos y algas por cabello y barba. Así que la próxima vez que un encontréis a un anciano singular experto en temas náuticos, esperad a que se adentre en las olas. Tal vez presenciéis algo mágico. O llamad a una ambulancia, según veáis.