En F.A.Q News los mitos urbanos, la conspiranoia, la mitología y la criptozoologia se dan la mano con el entramado urbanístico y social de Barcelona. Unas ‘Fake News’ con la historia secreta de la ciudad.

¿Hay algo viviendo en las obras de la nueva estación de tren de la Sagrera? Unos amigos fueron a hacer unas pintadas y volvieron acojonados. Juran que oyeron y vieron algo enorme que se movía entre las sombras.



Barcelona siempre ha sido una ciudad, incluso antes de ser conocida por ese nombre. Los vestigios de las diferentes transformaciones que ha experimentado pueden observarse, entre otros lugares, en el subsuelo. Kilómetros de pasillos, cloacas y túneles de servicio que forman un entramado laberíntico. Ahí gobierna, junto a otros, el Rey Tuerto. Siempre oculto entre las sombras y las aguas del alcantarillado, este enorme engendro alargado y escamado, que recuerda a un cocodrilo, acecha bajo la superficie de la ciudad. La bestia tuerta mira intensa y ferozmente con su único ojo amarillo, el izquierdo.

¿Recordáis esas historias de mascotas que se han tirado por el retrete? Sobre todo son peces de colores y tortugas. Pues bien, entre los sintecho existe la creencia de que el mismo Rey Tuerto llegó al alcantarillado así. O bien algún coleccionista privado se deshizo de él por medios poco convencionales, o el Zoo perdió un animal en “extrañas circunstancias”; o tal vez, a juzgar por su tamaño, ya estaba ahí cuando la ciudad se fundó. Sea como sea, controla una parte del subsuelo de la Ciudad Condal.

Las historias acerca de él se remontan hasta los años setenta, asociadas a desapariciones de indigentes o simples transeúntes que se adentraron demasiado en sus dominios. Se cree que existe un grupo de culto secreto dedicado a él, que sacrifica a aquellos que les afrentan para aplacar el hambre de su rey y ganar su favor. De esta manera, logran el derecho a morar en sus dominios sin temor a desaparecer.

Así que no os adentréis demasiado en las entrañas de la ciudad, o podéis acabar visitando parajes muy distintos.