Imagen: de la campaña “No planet, no fun” en Instagram @noplanetnofun

Fridays For Future sale a la calle y grita fuerte, realizando acciones creativas y potentes. Las activistas no temen en señalar a “incuestionables” como Amazon o Ecoembes.

Saben que la emergencia climática y ecológica no se solventa cambiando bolsas de plástico por las de papel en los supermercados, ni con spots publicitarios sobre las anillas de las latas de cerveza. Ni son suficientes las poco ambiciosas “políticas verdes” que no tienen en cuenta los límites del planeta, los ecosistemas, ni los cuerpos y sentires de las personas. Quizás sea por el temor del futuro que nos depara, quizás sea por la impotencia ante el capitalismo ecocida, quizás sea por la esperanza de un futuro mejor, sostenible y solidario, Fridays se organiza para dar voz a alternativas necesarias.

En este contexto de crisis social y ecológica, los residuos y su gestión no son un tema desconocido para el movimiento. Es parte importante de las lacras que denuncian y de los cambios sistémicos que reclaman. Entrevistamos a Naiara Fernández, estudiante, activista y portavoz de Fridays For Future Barcelona



¿Qué es Fridays For Future? ¿Cómo y para qué os organizáis?

Fridays For Future somos un grupo de jóvenes que nos organizamos en diferentes asambleas locales y también a nivel estatal. Fridays nace para luchar contra el cambio climático y dar voz a la comunidad científica que lleva más de treinta años advirtiéndonos de que tenemos un problema, que lo estamos causando nosotros y que tenemos que solucionarlo. Nos auto-organizamos para demandar medidas contra la emergencia climática porque nos está afectando a todas y nos va a afectar cada vez más. Al final, lo que queremos es una vida digna.

Este mes estamos hablando de residuos, ¿cuáles son las principales lacras del modelo actual de gestión de residuos?

Por un lado, podemos hablar de la cantidad de residuos que hay. Somos una sociedad que genera residuos innecesarios a todas horas. Además, hemos visto en algunos informes – como los de Greenpeace – que las grandes organizaciones encargadas del reciclaje, como Ecoembes, no reciclan bien. El sistema de gestión es muy deficiente y tiene importantes intereses corporativos detrás. Sumando ambos factores, la producción masiva de residuos y el sistema ineficaz de gestión, llegamos a la grave situación actual.

No hay planeta B… ¿qué problemas comporta la contaminación por residuos?

Los residuos generados por los consumidores finales, como los residuos electrónicos o los plásticos, crean grandes vertederos en lugares como Asia Pacífico o zonas de África Central. Estos vertederos acumulan una cantidad ingente de materiales, como los electrónicos, que generan graves problemas de salud y medioambientales. Es una precariedad más, dentro del sistema. También podemos hablar de los problemas de contaminación por plásticos y microplásticos en el mar, afectando a la fauna y a los seres humanos. Y por otra parte, también es contaminación toda aquella derivada de la industria, que llega a la atmósfera, a las corrientes de agua…

¿Habéis realizado acciones relacionadas con este tema?

Recientemente, realizamos una acción durante el Black Friday contra Amazon ocupando parte de su sede. Lo hicimos contra la precariedad que impone, pero también contra el sistema de “lo quiero todo ya”, que genera grandes residuos. Este modelo implica una cadena de transporte y embalaje en la que los residuos representan la punta del iceberg.

“Cambiar el sistema, no el clima”. ¿Qué significa en relación a los residuos?

Estamos en una economía totalmente lineal que se basa en extraer, producir, consumir y tirar. Básicamente, usar y tirar. Hablando de soluciones… pasar de una economía lineal a una circular es necesario, donde los productos estén diseñados para durar más y poder ser reaprovechados. En definitiva, para que no acaben siendo residuos. Por parte de los consumidores, se debe distinguir qué son necesidades y qué son necesidades creadas. Además, es imprescindible consumir a nivel local. El consumir en grandes cadenas que no cumplen derechos medioambientales, laborales y humanos implica en cierta medida aceptar esta explotación.

¿Qué pensáis sobre las campañas de grandes empresas que anuncian cambios en los embalajes de sus productos?

Son grandes campañas que intentan lavar su imagen, aprovechando la mala fama de elementos como el plástico, pero al final y si miramos todo el ciclo de vida del producto, las alternativas que proponen no son mejores ni tienen impactos reales. Por ejemplo, cambiar plástico por papel no es más sostenible, aunque se venda de esa forma. Las grandes empresas tienen una gran responsabilidad ante el cambio climático y se están desentendiendo.

¿Creéis que la pandemia ha hecho cambiar la mentalidad sobre el modelo productivo actual?

Uno de los problemas de la pandemia ha sido su comunicación. Se ha comunicado como un hecho aislado, separada de la crisis climática, cuando en verdad están relacionadas. Y sobre la producción en general, no ha habido grandes cambios positivos a destacar. Quizás una parte de la población sí ha visto la importancia de comprar localmente, pero en su conjunto, hemos dado pasos hacia atrás. En cuanto a los residuos, también mantenemos esta tónica: seguimos generando y cada vez más. Solo hay que ver la cantidad de mascarillas que vemos tiradas por la calle.

Siendo jóvenes y habiendo nacido en una sociedad de consumo masivo y de la cultura del “usar y tirar”, ¿veis posible el cambio?

El cambio es posible y necesario. Todos los sectores deben estar implicados, incidiendo desde diferentes puntos de vista y generando cambios de forma justa. Y es necesario empezar por aquí, la región del mundo donde vivimos, que es donde más impactos se generan sobre el medio ambiente.

Y para acabar… ¿qué deseos tenéis para 2021?

Esperamos que el año que viene siga la lucha, las movilizaciones y aumente la concienciación. Un año donde cada vez más gente “despierte” para no ignorar ciertas realidades y las organizaciones se junten para cambiar las cosas. Deseamos que el mundo sea más justo.