¿Somos conscientes de cuál es el camino de las frutas y hortalizas que compramos desde que las recogen en el campo hasta que las metemos en nuestra cesta? Seguramente los plátanos que compras en la frutería del barrio o las flores de tu balcón provienen de Mercabarna. Uno de los canales más importantes para la agricultura y el comercio local que abastece a Barcelona. Y nosotros hemos recorrido sus calles.

A finales de los años 60, la ciudad empezó a crecer demasiado y el mercado de Frutas y Hortalizas del Borne, el de las Flores en carrer Lleida, donde ahora se encuentra el Teatro Lliure y posteriormente el Matadero, que estaba ubicado en el parque Joan Miró, se quedaron pequeños. La alta demanda provocó que se fueran trasladando paulatinamente a la empresa pública Mercabarna, que se creó en 1967.

Mercabarna se ha convertido en uno de los mercados más importantes a nivel estratégico de Europa. Está cerca del aeropuerto de El Prat y del puerto.

Con los años, Mercabarna se ha convertido en uno de los mercados más importantes a nivel estratégico de Europa. Está cerca del aeropuerto de El Prat y del puerto de Barcelona. Actualmente acoge en su interior tres Mercados Mayoristas (Frutas y Hortalizas, Pescado y Flor), un Bio Market, que abrirá el próximo mes de noviembre, y una gran Zona de Actividades Complementarias (ZAC) relacionadas con el sector de la alimentación. De hecho, Mercabarna es como otra pequeña ciudad que ocupa un recinto de 90 hectáreas, lo que equivale a 90 campos de fútbol. Como empresa pública, su accionariado pertenece a Barcelona de Serveis Municipals –empresa de la cual el Ajuntament de Barcelona es el único accionista- con un 50,69% de las acciones, Mercasa, red de unidades alimentarias repartidas por la geografía española, con un 36,79%, y a la Generalitat de Catalunya, con un 12,16%.



El papel del mayorista

La concepción general que se tiene de los mayoristas es la de intermediarios cuya función es distribuir los productos y elevar su precio final, sacando un margen de beneficio muy alto entre el valor del producto y el de su venta. Sin embargo, según la Asociación Gremial de Empresarios Mayoristas de Frutas y Hortalizas de Barcelona y provincia, el papel del mayorista es fundamental para perpetuar el pequeño comercio, evitando que la gran distribución obtenga el monopolio como ya sucede en otros países europeos.

“Un céntimo puede ser crucial para cerrar una venta.”

“Un céntimo puede ser crucial para cerrar una venta”, nos explica Roser Lapuente, Responsable de Comunicación de Mercabana, en nuestra visita a sus instalaciones. Por un lado, los mayoristas se encargan de que los productos frescos cumplan las normas de seguridad alimentaria, así como de ajustar el precio según la ley de la oferta y la demanda. El agricultor también tiene la opción de vender su propio producto por sí mismo sin necesidad de intermediarios por Internet, poniéndose en contacto directo con restauradores o vendiéndolo a grandes cadenas de supermercados.

Los mayoristas se llevan una comisión de entre un 10 y un 12% sobre el precio del producto del agricultor.

Pero existen varias razones por las que el payés prefiere mantener la cadena de distribución contando con el mayorista: la competencia es fuerte, está especializada y es constante. El mayorista, como profesional, tiene el conocimiento para conseguir buenos clientes, sabe vender el producto porque se adelanta a la demanda según las tendencias del mercado y, además, cuenta con recursos para cumplir las normas que exige Mercabarna. Por ejemplo, la fruta debe estar apilada en cajas para facilitar a los minoristas su recogida y distribución a pequeños comercios y restauración. A cambio de ofrecer estos servicios, los mayoristas se llevan una comisión de entre un 10 y un 12% sobre el precio del producto del agricultor. Hay una tercera opción para la venta del producto fresco en Mercabarna: las cooperativas agrícolas. Algunos agricultores de la zona unen sus sinergias y crean cooperativas para vender sus productos en conjunto, así consiguen una mayor oferta y pueden competir con los mayoristas. Roser Lapuente nos cuenta que Mercabarna ofrece un espacio exclusivo de venta a estas asociaciones a un precio más económico, pero ocupan un porcentaje menor en comparación con las empresas mayoristas y lamenta que “no haya más espíritu de cooperación”. En total, tan solo hay diez cooperativas dadas de alta y 60 agricultores vendedores de su propia fruta frente a 129 empresas mayoristas, según datos oficiales del mercado.

¿A dónde llegan los alimentos de Mercabarna?

En la memoria de sostenibilidad de Mercabarna, publicada en 2019, se indica que cada mañana acuden más de catorce mil personas de media al mercado. Normalmente son los representantes del pequeño y mediano comercio, tiendas de barrio y establecimientos pequeños, mercados municipales, los restaurantes y los hoteles de la ciudad los que se abastecen en Mercabarna. Una de las ventajas de este espacio es facilitar los canales de distribución al comercio local, por eso forma parte de una empresa pública, ya que da un servicio a la ciudadanía y evita que las grandes empresas abusen de su poder. Según datos de Mercabarna, en este mercado mayorista se comercializa entre el 40 y 50% de las frutas y hortalizas que se venden en Cataluña, mientras que la gran distribución alcanza el 60%. Llama la atención la poca presencia de productos de proximidad, debido en gran parte a la globalización y a la exportación de productos frescos locales a países de Europa que llega a alcanzar el 35%, según Mercabarna. Aun así, en los puestos de frutas y hortalizas del mercado mayorista podemos encontrar etiquetado quién ofrece productos de proximidad.

De todos los productos que encontramos, el 70% es nacional, del que el 13,6% pertenece a Cataluña, y el 30% es de importación.

De todos los productos que encontramos, el 70% es nacional, del que el 13,6% pertenece a Cataluña, y el 30% es de importación. Mercabarna abastece al año a más de 10 millones de personas, “la mayoría de Cataluña, el norte de Valencia, una franja de Aragón, Islas Baleares, Andorra, sur de Francia y norte de Italia”. Entonces, ¿dónde se abastecen las grandes superficies? Mercadona anuncia periódicamente que ofrece frutas y hortalizas de origen nacional “gracias a los acuerdos comerciales de la compañía con el sector primario. Mercadona colabora con 9.500 agricultores, 12.000 pescadores y 6.700 ganaderos”, reza un comunicado publicado en su web. No aclaran si salen de Mercabarna. Condis sí; el supermercado abrió hace cinco años una plataforma logística de pescado en Mercabarna y los supermercados Sorli garantizan en su página web que cada día envían a sus tiendas “la mejor fruta y verdura de Mercabarna, siempre teniendo en cuenta que sea producto local y de temporada”. Mercabarna es una de las empresas más importantes de Barcelona y ha sabido adaptarse a los tiempos y a la demanda actual de los consumidores finales. Mientras que el matadero cierra por su “servicio deficitario”, se inaugura un Bio Market, el primer mercado mayoritario de España con alimentos frescos ecológicos. No es casualidad su apertura, Barcelona será capital mundial de la alimentación sostenible para el año 2021 a raíz del pacto de Milán, en el que 200 ciudades que se comprometen a desarrollar modelos agroalimentarios sostenibles, justos y sanos.