Press Play 015

Doctor, ¿has escuchado el nuevo disco de Band of Horses? ¿Qué les pasa? ¿Por qué, en cuanto un grupo se hace famoso, comienza a cagarla? Mario, Barcelona

Hola, Mario:

Sí, lo he escuchado unas cuantas veces, y sí es más aburrido que el libro de la auto-escuela. ¿Las razones de por qué pasa esto? Son tantas y tan variadas como personas hay en el mundo, pero básicamente creo que hay
dos hechos que suelen influir mucho.

El primero y más lógico es que, antes de sacar su primer disco, un grupo no tiene más presión que la de querer demostrar lo que valen y han tenido mucho tiempo para componer esas canciones que los harán famosos y que, con un poco de suerte, les darán incluso para un segundo disco. Pero, una vez conseguido el éxito, la maquinaria se pone en marcha y hay que producir a un ritmo al que no están acostumbrados, por lo cual recurren a los tópicos que tan famosos los han hecho, a su “sonido”, o lo que ellos creen que es. Esto no solo pasa en música, sino en todas las artes; ahí tenemos a esos escritores explorando y profundizando en las raíces de su literatura, que viene a significar que están más secos de ideas que Macintosh, o esos cineastas como Woody Allen, que ya son comida basura para intelectuales, a los que solo les queda repetirse para garantizarse el pan de cada día.

Otra razón a tener en cuenta es el ego del artista. Cuando no son famosos, ellos son, al final, su único juez. Una vez han alcanzado el éxito, esto desaparece y hagan lo que hagan habrá mil discográficas dispuestas a sacarles disco. Hace unos años Noel Gallaguer respondía a la pregunta de un periodista un poco cabrón de por qué razón había sacado tan malos discos así: “Tío, cuando, hagas la mierda que hagas, tienes alrededor a un montón de lameculos que te dicen que es genial, terminas por creerles y convertirte en un auténtico gilipollas”. No creo que exista un solo grupo que no haya pinchado en determinadas épocas, incluso Bowie –de los pocos con una carrera impecable– lo ha hecho, pero también creo que el auténtico talento, uno entre un millón, es capaz de recuperarse y volver a tomar las riendas; démosles tiempo a Band of Horses, a ver qué pasa.

……………………………………………………………………………………

Astur, Astur… Soy músico de un grupo más o menos popular, que no diré porque no es lo que importa, lleno salas de conciertos y tengo miles de amigos en Facebook y sin embargo me siento muy solo… ¿Estoy deprimido o es normal? Kurt, Galicia

Querido Kurt:

Lo que me cuentas de que gozas de cierta fama y sin embargo te sientes solo, demuestra un error de base muy común en nuestros días: la creencia de que ser admirado es ser comprendido o estar acompañado. Nada más lejos de la verdad. Creo sinceramente que uno de los mayores problemas que tenemos los jóvenes es que ya no buscamos
amigos; buscamos partidarios, lo cual es muy, pero que muy, diferente.

A mí, salvando las diferencias y teniendo en cuenta que no sé quién eres, me pasó algo parecido. Hace unos años fundé y dirigí, una revista (de las old school, de las impresas) de música, que de la noche a la mañana se hizo muy famosa (o famosilla). Una locura. Teníamos incluso grupies, y nunca hacía cola en las discotecas, y la gente estaba encantada de invitarme a drogas, y todo el mundo reía mis, cada vez menos graciosas, gracias. Cuando quería salir no tenía que llamar a nadie pues mi teléfono y mi email ardían en propuestas. Me convertí en otra persona durante un buen tiempo, me convertí en alguien parecido a mí pero totalmente diferente y que, a la hora de la verdad, no me gustaba demasiado; me hice un disfraz muy chulo: me convertí en un cretino. Pero este cretino se despertaba sin careta todos los días de resaca y se sentía muy solo porque, en el fondo, sabía que no tenía amigos y que ninguna de esas personas estaría ahí cuando ya no fuera nadie ni irían a mi funeral.

Te recomiendo que hagas una lista, metafóricamente hablando, con esas personas que sí son amigas de verdad y a las que nos les importa qué o quién aparentes ser, imagínate quién te tendería la mano sin obtener nada a cambio, y les agradezcas el estar ahí. Cuídalos, por muchas que sean tus “responsabilidades” sociales, encuentra un rato para quedar con ellos. Te aseguro que cuando lo ola estalle contra la costa, cosa que hará,
estarán ahí para demostrarte que esa ola solo estaba en tu mente y que siempre te han visto como la persona que ni tú mismo recordabas.

También, por último, te diré que, en mi opinión, la soledad, en la mayoría de los casos es, como dice mi amigo y escritor Juan Soto Ivars, “no querer estar con los que quedan”. Creer que te mereces un sitio mejor y mejor gente a tu alrededor. Si tu soledad en realidad consiste en eso, haz un ejercicio de modestia y déjate de gilipolleces. Salud.

Written By
More from staff

Visca Barcelona 009

Dicen que quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón....
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.