En 2003 el ayuntamiento le perdonó la vida y cortó esa iluminación beatífica que nos drogaba con aires positivos. La fantasía de su fuerza, producto de la empresa Rótulos Roura, radicaba en hechizar y violar el tedio. Al quitarle su preciado don eliminaron lo auténtico para museizarlo, en un paso más hacia el parque temático sin atributos, como si de este modo las pupilas del pájaro se igualaran a la cabellera de Sansón. No nos sirven de nada los rostros bonitos sin acción ni palabra, la pasarela es una banalidad, goce de los poderosos hacia el vacío de la despersonalización.

Barcelona y sus dirigentes no tienen ningún tipo de interés en preservar las cimas creativas anómalas de la capital catalana. En plaza Molina un cartel pintado del Brandy Terry observa desconsolado el trajín de otro epicentro del caos. Sus letras aluden a Julio Iglesias con un me va que suena a carpetovetónico, lo que le da modernidad si cumplimos dos de los impulsos que pueden mover nuestra energía hacia otra dimensión. Mirar hacia arriba es sinónimo de sorpresa. Ese licor nefasto, amante de la peor de las resacas, recuerda a otro grande despreciado con una metáfora que seguramente le provocaría una enorme carcajada. En Contra Jaime Gil de Biedma hay maravilla y un sótano más oscuro que la reputación del rapsoda de breve producción y gran intensidad. Tal habitáculo se hallaba en el número 520 de la calle Muntaner, lugar ocupado en la actualidad por una peluquería que por suerte no es canina, si bien su nombre, Naf, apunta a nuevas onomatopeyas de animalización. Del ladrido a lo suave y carcamal para sedarnos, ponernos guapos, salir a la calle y conquistar el bienestar de nuestro ego a través de lo efímero de un peinado que atraiga. La libertad nos la dejan para el diccionario. Léanlo, paseen, fíjense en los signos minoritarios y fúndanse en el enjambre para atisbar una unidad auténtica. Serán abejas reinas, se sentirán mejor y hasta les llamarán Kale Borroka. El búho es de Minerva, aprendan de ella y exploten la sabiduría hacia un canal benéfico que ejecute metamorfosis. Cuando inauguremos el monumento a la corbata de antaño podremos dar por cerrado el ciclo.